
Esta es una de las instalaciones de Chris O’Shea que más curiosidad me despierta. Este artista y diseñador trabaja la interacción del movimiento corporal y el sonido. Un claro ejemplo donde cuerpo + computación + sensores + emoción hibridan para producir un resultado original.
Lo mas poético, sin duda, el nombre: Audience, donde el visitante se siente observado por un conjunto de espejos que le siguen con la mirada.





























